Las propiedades de la cafeína sobre la microcirculación cutánea la convierten también en uno de los ingredientes más habituales en productos destinados al contorno de ojos. Al aplicarse en el rostro, la cafeína facilita una pequeña vasoconstricción de los capilares, que favorece la circulación a nivel de la piel. Gracias a ella se reduce el enrojecimiento de la piel. Dada esta característica, muchos de los tratamientos anti-ojeras y bolsas bajo los ojos se formulan con cierto porcentaje de cafeína en su composición.